lunes 30 de mayo de 2011

¡Ya se porque Rambo no sentía sus piernas! Venía de Disneyland Paris…

Ya estoy de vuelta del mundo maravilloso de Disney…ha sido…agotador, sin duda alguna no relajante, cabreante y divertido…todo a la vez (¿Existe la palabra cabreante?, me da igual si no existe, debería existir: Cabreante: que cabrea, enfada mucho, pero que mucho)



No veas lo que he andado, yo creo que comparándolo con lo que quieras comparar, ha sido como dar la vuelta al mundo dos veces…bueno quizás he exagerado un poco…con dar la vuelta al mundo un día…



Lo que es el parque: MAGNÍFICO, el trato a los niños: MAGNÍFICO, el trato a todo quisqui que entrara allí: MAGNÍFICO…el hotel, bueno, el hotel era otra cosa, para 3400 € el viajecito y la estancia: FATAL.



Ya lo decía un antiguo anuncio de una tarjeta de pago:

“El viaje y estancia 3400 €

Un agua de 50cl en el parque…2.60€

Lo bien que se lo ha pasado los niños y los adultos…no tiene precio”



Mira que yo no soy muy Disney, a mí me parecen que son ñoños, con tanto color rosita y demás…pero fue ver el castillo de las princesas…y no veas, quedé alucinada, precioso, aunque sea rosa chicle…



El pasear por la calle principal Main Street, fantástico, era como viajar al mundo de Mary Poppins…bueno fue genial.

Lo malo era las colas que había, pero estos giris inventaron el Fast Pass, en el que te daban una hora para poder montarte en los “carricoches” y no tenías que esperar.



Como buena friki de la Star Wars, uno dedicado íntegramente a él…un viaje hacia Endor, en una lanzadera…genial, con una amenaza de los Imperiales, un viaje por la Estrella de la Muerte y demás…luego ibas a las tiendas y todo dedicado a ellos.



Luego, mi queridísimo hermano, decidió que deberíamos montarnos en uno que era dedicado a Nemo…


-Vamos Bree, que tiene que ser muy divertido…

-Sí tita –dice mi sobrina de 10 años- es un viaje por el mar, viendo lo que Nemo veía, montado en un caparazón de tortuga…

Yo la verdad, que me puse en la cola (este no tenía Fast pass), ya iba con la mosca detrás de la oreja. No se, no se, a mí la verdad que no me gusta mucho, montarme en algo, que haga que mi corazón y mi comida salga por la boca…pero mi hermano repetía:

-Pero no seas cagueta, ¿no ves que van niños pequeños?

Y la verdad, que veía niños de 7 ó 8 años, muy contentos…Vale, no puede ser peligrosa si van niños tan pequeños…

Solo digo, que los niños pequeños son más valientes que yo…ya cuando me senté y me encerraron en aquel hierro…dije: Esto no va a ser como pasear por el río, esto se tiene que mover mucho, pero que mucho, pa no valer solo un cinturón…pero ya sentada no iba a empezar a gritar: “Seigneur, pouvez-vous m'aider à sortir de là en ce moment, s'il vous plaît?” Primero porque no tengo ni idea de francés, y segundo que ya era muy mayorcita para dar el espectáculo…total que me callé, cerré con todas mi fuerzas aquel hierro y empecé a rezar a todo cristo y vírgenes que conocía…

Aquello se puso en movimiento…y entró en una cueva…y ya no vi nada, ya que cerré los ojos, y empecé a gritar…y a gritar…y a gritar…y acordarme de mi hermano…de Walt Disney…del que inventó el aparatejo, y contando los minutos para que aquello terminara…y después de tres horas (vale fue mucho menos, pero para mí fue horas en el que conocí el infierno) aquello terminó…se abre el hierro y yo salí como salen los toros en San Fermín: para adelante y sin mirar a nadie…pero, claro había un pequeño problemilla…era que en vez de salir por la izquierda, salí de nuevo por la derecha…y volví de nuevo para la enorme cola que esperaban para montarse…Y escucho: “Madame, Dame, dame ... la sortie est ici”, ni sortie, ni sorté…si no es por el francés que me sigue y me coge por un brazo y me indica la salida, yo sigo adelante hasta encontrar yo misma la salida…


Y a partir de ahí, no me monté en nada, excepto en Willi Wonka, si ya se que no es de Disney, pero es que había un viajecito en barca, para ver muñecos vestidos con los trajes típicos de todo el mundo…mi cuñada:

-Vamos Bree, que es bonito, y no da saltos…

Vale, me meto en una barca donde cabe 10 personas, y empieza a navegar, yo no me fío y pienso: como este empiece a subir, yo doy un salto mortal y me bajo, me da igual si caigo al agua o el otro barco me atropella o lo que sea, mi corazón ya ha sufrido mucho y yo no voy a provocarle un infarto.

video


No se que era peor, el Nemo ese, o los muñecos…eran entre los muñecos de Willy Monka, con música incluida, vestidos con todos los trajes típicos del mundo mundial, y sin duda algunas, eran primo hermanos de Chucky, mientras mi cuñada, decía ¡Qué bonitoooo!, yo me dedicaba a mirar las futuras salidas de emergencia, por si los miles de muñecos decidían salir de sus sitios y empezar a atacarnos…



Otra cosa, es lo violento que te hace poner el conseguir autógrafos de los personajes Disney, yo casi mato a codazos a todo el que se ponía entre mi sobrina y Gepeto el papá de Pinocho, y encima Gepeto (creo que asustado de mí, imagínate con los ojos desorbitados, la boca abierta, enseñando los dientes y al grito: “CAAAARMEEEEN MEEEETEEEETEEE ENMEDIOOOO Y QUEEEE TE FIRMEEEEE”), el pobre decidió irse, pero yo fui más rápida y le cogí de los pantalones para que no se escapara…no se como he vuelto a España y no me han detenido.



Luego, un día decidimos ir a Paris, un viaje concertado para ver la Torre Eiffel y demás…un viaje japonés…correr como posesos, para hacerte unas fotos, donde salen tú y todo el mundo que está alrededor…pero valió la pena solo por ver la Torre, IMPRESIONANTE…nos subimos en el ascensor donde un francés no paraba de decir: “passage vers l'intérieur” mientras, entrabas allí y de repente casi pegados contra los cristales, sin poder moverte, vamos, las sardinas en aceite tenían más lugar para moverse que nosotros…una señora inglesa que estaba justo encima de mí pie, se disculpó y se quejó que agobiaba mucho…subimos hasta el segundo nivel, vistas maravillosas…pero después nos damos cuenta de que hay que volver al autobús y que para bajar hay una cola enorme para coger el ascensor…y que no nos va a dar tiempo…mi hermano de nuevo, decide: “Vayamos bajando las escaleras”. ¡Dios que boca grande tiene! Mi madre se quedó en la gloria cuando lo tuvo…no se, como 3100 escalones bajamos, mi cuñada histérica.

-Carmen –le dice mi hermano- ¿Cómo vas?

-¡¡¡¡NO ME LO PREGUNTES!!!! ¡¡¡QUIERO UN ASCENSOR YAAAAA!!!

Vamos, que me veo llamando al Seigneur Eiffel, y poniéndole una hoja de reclamaciones por no poner unas censor entre plantas y plantas…



Despues de cómo yo he dicho, 3100 escalones o más, yo ya cogiendo carrerilla ¿Qué me importaba bajar más? Llegamos por fin abajo, donde la salida, y allí había los tres guardias hablando, charlando, pero que muy tranquilos…llego y les digo: “s'il vous plaît la sortie?, los tíos siguen hablando y me señalan hacía delante…yo que no veo el torno de la salida, pero si veo una puerta, la abro, y veo unas escaleras muy estrechas y pienso: “Vaya merde de sortie tiene la torre, me vuelvo y veo que hay un inglés que me sigue, los dos volvemos a mirar las escaleras esas, nos miramos, el inglés levanta los hombros y me anima a seguir, ya estamos entrando él, mi sobrina y yo, cuando llega mi hermano:

-Pero, ¡¿Bree, a donde vas!?

-A la salida…

-¡Pero que salida, eso va al sótano!

Vamos, ni se inmutaron los guardias, somos terroristas y nos colamos abajo del todo…y los tíos ni mu…eso sí, como decía mi hermano, los titulares: Terrorista irlandés y española van a la Torre Eiffel a poner una bomba, acompañados de una menor, que seguro iba aprendiendo”

Y ya de vuelta, en el aeropuerto Charles Gaulle, vamos a pasar por el arco y yo de cachondeo pasa sobrina, y le digo: “Pi pi pi pi” (léase un pitido) Paso yo, y empieza a pitar de verdad, viene una francesa y me pide que levante los brazos y empieza a toquetearme…que me entro gana de decirle: mira si quieres algo conmigo vámonos a algún sitio privado.



Eso sí, gente desagradable, que diferencia entre los demás países (sobre todo con los ingleses) y nosotros: Para alquilar una bicicleta de esas que pueden ir varias personas a un inglés, muy simpático le pidió solo el número de la habitación, a nosotros nos pidieron el DNI, ahí mi hermano explotó:

-¿qué quieres el DNI? Te voy a dar un MOJÓN ASÍ DE GRANDE… ¿Quieres que te lo diga en francés? grosse merde por vous… vous cómprense? Vale, vale se pasó, pero ya pasó varias cosas con algunos franceses, y el pobre explotó. O a la hora de embarcar, va la azafata y nos pide el pasaporte. “Je suis un Européen, je suis espagnol et je l'ai porter votre passeport”

Esta canción nos la pusieron como cien veces en el viaje para Paris



Pero valió la pena, con cabreos y todos…inolvidables.

4 amigos de los hobbits:

Blog A dijo...

Vaya viaje más estupendo, lo malo de los parques de atracciones son las colas y lo caro que es todo.
El septiembre estuve en París y subí y la torre, arriba de todo y me has recordado las colas y los ascensores. jajaj

Trepamuros dijo...

Yo espero poder visitar París un año de estos, ahora cuando la niña sea más grande. Mi pareja tiene un tío en Francia, que ahora mismo está aquí de vacaciones, y siempre nos dice que vayamos, que no pagamos estancia ni comida. Claro que, lo intentamos convencer de que también nos pague el pasaje, porque dudamos muy seriamente tal como está la cosa y lo que va a continuar así, que podamos reunir ese dinero en la vida. De lo que estoy seguro es de que no haremos visitas en plan japoneses, teniendo guía particular que conoce ya el país de tantos años y habla el francés ya mejor que el español. Jejeje.

maslama dijo...

hahaha ya veo que ha sido un viaje estupendo, y lleno de emociones. En mi experiencia, lo más divertido de estos parques para los peques es precisamente lo que a mí me pone al borde del infarto: las montañas rusas imposibles, cuando más altas, más rápidas y con caídas más empinadas, mejor. Deberían hacer como en las pistas de esquí, una agradable cafetería al pie donde una pudiera tomarse un whisky tranquilamente viendo como ellos suben y bajan por esos artilugios del demonio..

besos,

Bree dijo...

Muchísimas gracias por vuestros comentarios.